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lunes, 24 de junio de 2024

El juego como método y aplicación pedagógica.

 CONCEPTO. -

El juego sienta las bases para el desarrollo de conocimientos y competencias sociales y emocionales clave. A través del juego, los niños aprenden a forjar vínculos con los demás, y a compartir, negociar y resolver conflictos, además de contribuir a su capacidad de autoafirmación.

SU IMPORTANCIA Y SUS BENEFICIOS EDUCATIVOS  

El juego constituye una de las formas más importantes en las que los niños pequeños obtienen conocimientos y competencias esenciales. Por esta razón, las oportunidades de juego y los entornos que favorecen el juego, la exploración y el aprendizaje práctico constituyen el fundamento de los programas de educación preescolar eficaces.

Las actividades en los rincones de juego, cuando están bien planificadas, fomentan el desarrollo y las competencias de aprendizaje del niño de forma más eficaz que ninguna otra actividad preescolar. Al elegir jugar con lo que les gusta, los niños desarrollan competencias en todas las áreas del desarrollo: intelectual, social, emocional y físico.

El juego sienta las bases para el desarrollo de conocimientos y competencias sociales y emocionales clave. A través del juego, los niños aprenden a forjar vínculos con los demás, y a compartir, negociar y resolver conflictos, además de contribuir a su capacidad de autoafirmación.


ETAPAS DEL JUEGO EN LA EDUCACION INICIAL Y PREPEARATORIA 

 Desde el nacimiento hasta el primer mes de vida, el bebé presenta reflejos involuntarios y automáticos que aparecen ante cualquier estímulo. Así, si al acercarnos a un bebé que está despierto y produce un ruido súbito e inesperado, es porque su cuerpo reacciona con un movimiento involuntario interrumpiendo la comunicación con el adulto. Entre los 2 y los 4 meses, el bebé pone en marcha un tipo de conducta llamada “reacción circular primaria”. Es una conducta realizada al azar sin ningún propósito y produce un resultado tan placentero que motiva al niño a repetir esta acción. Cuando el bebé, accidentalmente, se lleva la mano a la boca y la chupa, insistirá en repetir una y otra vez la misma acción (como diría Piaget “chupar por chupar”, o “mirar por mirar”). 

 Desde los 4 hasta los 8 meses Aparece la reacción circular secundaria en la que el bebé vuelve a descubrir casualmente una conducta que le interesa, pero esta vez sobre el entorno físico y social. Ahora, el bebé toma y manipula los juguetes u objetos, con los que mejora la coordinación de sus movimientos, entonces empieza un juego en el que actúa sobre los objetos: los mueve, los voltea, los acerca, los aleja y los examina. 

 Desde los 8 hasta los 12 meses La atención a lo que ocurre alrededor del bebé está más acentuada y empieza a realizar acciones para conseguir un fin, ya no trata de conseguir un efecto surgido al azar, sino en hacer algo intencionalmente para conseguir un objetivo. Por ejemplo, el bebé puede apartar o acercar con sus manos objetos que se encuentran en su alrededor. Desde los 12 hasta los 18 meses Con el uso incesante de los objetos, probando, a ver qué pasa, el niño de un año experimenta “nuevas coordinaciones de acciones”. Por ejemplo, puede utilizar una pala de juguete para aproximar o alejar objetos que se encuentran en un arenero. 

 Desde los 18 hasta los 24 meses Las acciones que en el período anterior se realizaban automáticamente, ahora son representadas mentalmente por el niño antes de actuar. Por ejemplo, el niño puede lanzar una pelota y prever el desplazamiento hacia él, que la pelota se va a mover. 



2 comentarios:

El juego como método y aplicación pedagógica.

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